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La bruma de la euforia cegadora, que los años de juventud malogran en aquellos que piensan, que la droga es el elixir de los dioses.
Años de inocencia enmascarada por cortinas de humo insinuantes de la mentira, falsa apariencia embelesadora de agonía.
Quiero dejar de mirar detrás de la celosía y mostrarte amigo, que aquello que antaño creías, no era la vereda que debías seguir.
Ahora en el cruce del camino, - doy fe - , de que hay ángeles guardianes, que alejan a los demonios que caminan por el sombrío paseo de la dura desesperanza, para enmarañar tu sentido de la vida.
Amigo quiero darte las riendas, aquellas que tú me diste con tu amistad, y ponerle velas de alabanza a la madre que pierde su vida, para entregarla por la salud de los suyos alejando las pisadas de los avernos de la ponzoña.
- Se fuerte -, que los querubes del cielo te acompañan, y no caminaras solo por la senda que por recorrer te queda, se fuerte amigo, cree en ti mismo. Años de inocencia enmascarada por cortinas de humo insinuantes de la mentira, falsa apariencia embelesadora de agonía.
Quiero dejar de mirar detrás de la celosía y mostrarte amigo, que aquello que antaño creías, no era la vereda que debías seguir.
Ahora en el cruce del camino, - doy fe - , de que hay ángeles guardianes, que alejan a los demonios que caminan por el sombrío paseo de la dura desesperanza, para enmarañar tu sentido de la vida.
Amigo quiero darte las riendas, aquellas que tú me diste con tu amistad, y ponerle velas de alabanza a la madre que pierde su vida, para entregarla por la salud de los suyos alejando las pisadas de los avernos de la ponzoña.
- Se fuerte -, que los querubes del cielo te acompañan, y no caminaras solo por la senda que por recorrer te queda, se fuerte amigo, cree en ti mismo. |